Islas Malvinas, un paraíso en el Atlántico Sur

Las islas Malvinas, un remoto archipiélago del Atlántico sur conocido por sus ovejas y por una guerra relámpago, es un ejemplo viviente del poder de la conservación.

En las rocosas costas de Salvaje del Oeste, una remota isla del archipiélago de las Malvinas, contemplo apabullado la formidable escena que se desarrolla delante de mis ojos. Más de 440.000 albatros ojerosos –la mayor colonia del planeta– anidan en los abruptos acantilados. Más abajo, en la playa, los pingüinos saltarrocas meridionales emiten su escandaloso graznido, mientras los implacables caracaras australes buscan polluelos de pingüino o carroña para darse un banquete.

 

Récord de velocidad
El pingüino juanito ostenta el récord de velocidad natatoria jamás registrada en un ave: 35 kilómetros por hora. Se pasa el día entero cazando en el agua, normalmente cerca de la costa, e intentando no ser a su vez presa de orcas y de lobos y leones marinos. Las Malvinas albergan la mayoría de las parejas reproductoras de pingüino juanito del mundo.

 

Recuperación de especies
Un macho de león marino de Sudamérica, de unos 2,5 metros de largo y 350 kilos de peso, se yergue imponente junto a una hembra y dos crías en una isla conocida coloquialmente como Stick-in-the-Mud. Su población disminuyó a mediados del siglo XX, cuando la especie se cazaba y pasó dificultades para alimentarse en un período de temperaturas oceánicas cálidas. Ahora es el mamífero marino más abundante de la Sudamérica austral, con unos 7.500 individuos en las Malvinas.

 

Una isla remota
La isla Salvaje del Oeste, una de las más remotas, alberga la mayor colonia de albatros ojerosos. Antaño usada como pasto de cientos de cabezas de ganado ovino y bovino, actualmente es una reserva natural. En torno al 70 % de la población de albatros ojerosos anida en las Malvinas.

 

Delfines australes
En las inmediaciones de la isla de Goicoechea, unos delfines australes pasan nadando junto al kelp que crece cerca de la costa, donde acostumbran a buscar alimento. Nativos de las Malvinas y el Cono Sur, suelen moverse en grupos de entre dos y 20 individuos. Pueden ser muy acrobáticos y parece que les gusta surfear en la estela de los barcos.

 

Pingüinos rey
Un grupo de pingüinos rey se pasea por la arena blanca de punta Voluntarios, en la isla Soledad. En la década de 1860 la población isleña era mínima, pero desde los años setenta empezó a aumentar de manera constante. Hoy frecuentan la playa, convertida en reserva privada hace 50 años, un millar de parejas reproductoras.

 

 

La amenaza viene del aire
Los cascarones quedan desperdigados allí donde los dejaron los depredadores, entre ellos el págalo subantártico, que se alimenta primordialmente de otras aves. En la isla Salvaje del Oeste, las aves son la principal amenaza de los albatros y los pingüinos, cuyos adultos protegen los nidos hasta que los polluelos pueden defenderse por sí mismos.

 

 

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