Historia de las comunidades indígenas Zenús

HISTORIA DE LAS COMUNIDADES  INDIGENAS ZENÚS DEL GOLFO DEL MORROSQUILLO Y EL SOMBRERO VUELTIAO COMO CARTA DE NAVEGACIÓN Y MAPA ESTELAR.

Como investigador cultural y admirador de la cultura Zenú, y luego de un trasegar por los senderos y caminos de indios a lo largo y ancho del departamento de Sucre y Córdova, en los últimos 10 años, y luego de enfocarme en la presencia Zenú en el golfo del Morrosquillo, que desde épocas pre hispánicas sirvió como lugar de paso obligado para los diferentes pueblos indígenas que se trasladaban hacia el sur o el norte.

Se reconocen y evidencian que desde épocas ancestrales  habitaban 103 asentamientos distribuidos en las provincias de Finzenú, Panzenú y Zenufana, que perduraron en el tiempo y que llegaron hasta la presencia de los conquistadores; las prácticas culturales giraban en torno a un intercambio comercial y económico fluido entre los asentamientos, y la dinámica de cada provincia en torno a la producción de alimentos, tejidos y elementos de orfebrería. El patrón cultural de intercambio no supera las expectativas de subsistencia.

Ubicación histórica del Pueblo Zenú

La historia del Cabildo El Palmar, hábiles artesanos tejedores de sombreros vueltiaos,  tiene su raíz más profunda en el pueblo ancestral Zenú que habitó originariamente en entre las zonas delimitadas por el nudo del paramillo, el golfo de Urabá,  la depresión Momposina, la serranía de San Lucas y el Golfo del Morrosquillo;  de tal manera, que nunca se había tenido la necesidad de reconocerse bajo un principio de Unidad como pueblo étnicamente identificado, Sin embargo, y luego de un proceso de lucha en busca de cohesión, de identificar unos patrones culturales comunes enmarcados en sus raíces amerindias, lo que potenció su reconocimiento como comunidad indígena autónomamente identificada, generando un fortalecimiento y rescate de costumbre ancestrales tales como sus etnos conocimientos y su estructura organizativa ancestral.

Desde las últimas dos décadas el pueblo Zenú ha generado un proceso organizativo y reivindicativo, que ha potenciado la organización sociopolítica interna centrada especialmente en la capacidad administrativa y representativa del pueblo. Bajo esta orientación los cabildos menores en regiones como Sucre, Antioquia y Córdoba conforman el Cabildo Mayor del Resguardo de San Andrés de Sotavento, ente vinculante de la etnia con estamentos del gobierno.

En gran medida, gracias a la persistencia cultural, en la actualidad el pueblo Zenú cuenta con sistemas económicos tradicionales de subsistencia los cuales lucha por pervivir en un contexto de violencia política que los afecta de múltiples formas.

CONCEPCIONES SOBRE LA OCUPACIÒN DEL TERRITORIO POR EL PUEBLO ZENÙ.

Antes de la llegada de los españoles, Figueroa et al (2019) sostienen que la tierra tiene un sentido colectivo en cuanto los cacicazgos y demás estructuras verticales de ejercer la organización social y de estratificar al pueblo Zenú, imponen el uso común de espacios territoriales pertenecientes o delimitados por la explotación agrícola, pesquera, o recolección de todo tipo de plantas que les servían de despensa y de botica donde se transmitirá el poder restaurador de la naturaleza frente a las enfermedades físicas, mentales y maleficios, de tal manera, que desde el principio de los tiempos, es un uso y una costumbre del pueblo zenú trabajar la tierra de manera colectiva y realizar todas sus actividades sociales alrededor de patios y cocinas que bordean los cultivos y la tenencia de animales domesticados.

Hay que subrayar, que con la presencia española, y la implantación de la encomiendas se produjo un cambio en el sentido de la explotación de la fuerza laboral del pueblo ancestral Zenú que pasó de usufructuar grandes extensiones de tierra a estar limitados por límites impuestos por la corona española a través de resguardos, que en sí, tenían la finalidad de preservar y proveer de fuerza laborar a bajo costo a colonos y terratenientes que se adueñaron de los territorios ancestrales de dicho pueblo, pero, se mantuvo, hasta hoy, el uso colectivo de algunos terrenos para las comunidades zenúes, de tal manera, que el hecho de poseer tierra, para el pueblo zenú actual, constituye una forma de prolongar en el tiempo su usos y costumbres.

En este marco, surgió la inquietud sobre el significado de las “pintas” y marcas del Sombrero Vueltiao, que elementos de esas vueltas reflejaban rasgos de una sabiduría ancestral, que en la actualidad, no poseen, pues, en artesanías de Colombia, este tiene una connotación y un espacio interpretativo cimentado en el arte, más no así en su sentido y valor esotérico – metafísico.

Bajo esta premisa, compartimos la expresión de algunos sabedores que sostienen que los sombreros vueltiaos son una enciclopedia que reflejan su historia, sus vivencias, sus experiencias, sus principios religiosos, que pasan por el crisol y la necesidad de reconocer que todo tiene poder y todo está íntimamente relacionado, de tal manera, que se reafirma la inquietud de que tal vez estos símbolos y signos de los sombreros sean mapas estelares y reafirmarían la hipótesis de que en un pasado lejano los Zenúes, aparte de practicar una religiosidad fundada en la solaridad, utilizaron sus saber de las estrellas no solo con fines agrícolas y regulatorios de la vida social de sus centros poblados, sino también para navegar.

En este tiempo, ayudando a reconstruir la presencia de las comunidades Zenues en el golfo del Morrosquillo, estoy convencido de que de este pueblo casi nada se sabe, más allá de lo que ellos mismos nos quieren mostrar…escuche el mito de los siete sabios, según el cual, en tiempos antiquísimos vinieron del Oeste un grupo de personas que se quedaron con ellos un buen tiempo y se llevaron a siete sabios Zenues y de repente, hace poco, se descubrió que hay una concordancia genética entre algunas tribus micronesias y polinesias y los algunos descendientes Zenú que habitan en el norte de Colombia…

Todo signo tiene un potencial simbólico,  dice Zamora (2001) esto nos lleva a reconocer que todo objeto representado va más allá de su expresión física y trasciende y conlleva a entrar en el terrero de la interpretación de los sujetos, este es nuestro caso, las vuelta del sobrero vueltiao y su profundo sentido numérico reflejan una profunda elaboración mental que sustenta su tejeduría intencional y un mensaje oculto para el consumidor de objetos estéticos, sin llevarlo a reconocer su sentido sacralizaste.

 

Se puede observar que es la caña flecha, materia prima del sombrero vueltiao, religa a su creador a la madre tierra, esa cuya energía fluye y hace presencia, esa cuya circularidad hace de la presencia de los espiritas ancestrales una realidad en este plano material en el que se conjugan lo terrero, lo supra terreno e  infra terreno,  no hay dudas, como la trenza, el universo es fluido y continuo, las estrellas y la tierra están íntimamente ligadas, no puede vivirse solo en la tierra si no se reconoce la influencia de las estrellas, esas mismas estrellas cuya luminosidad reflejan y se asemejan un sol vivo cuya copa, nos recuerda que el sol nunca se pone para los Zenues

Fuente: Pintares.net.

Por último, esta última imagen refleja los símbolos de algunas culturas ancestrales que coinciden con la copa del sombrero vueltiao zenú, con la conexión del hombre con la estrellas y el universo, y que nos indicaría, que aunque falte muchísimo más por indagar, tal vez, soñando con los ojos abierto, y el camino se ponga cuesta arriba como alguno de los senderos de los montes de María que conectan al Golfo del Morrosquillo con el país de las aguas, pasando por las sabanas donde se tejen los sombreros y las hamacas y se materializa un cumulo de conocimientos que aún hoy siguen siendo un misterio para nosotros.

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