Francia: La catedral inmortal; Notre Dame

Un homenaje y reconocimiento a la relevancia cultural y turística del que seguirá siendo el gran monumento de París.

La catedral ejemplar

LA CATEDRAL EJEMPLAR

Consagrada en 1182, la catedral de Notre Dame era el ejemplo perfecto de cómo se habían construido los grandes templos urbanos en Europa durante el Medievo. Pese a que fue ideada y diseñada bajo los cánones románicos, la incipiente burguesía urbana que crecía al abrigo de la prosperidad comercial de París provocó que la construcción de un nuevo y necesario templo católico no se hiciera solo por razones religiosas: también políticas.

 

iStock-1132778056. El triunfo del gótico

EL TRIUNFO DEL GÓTICO

Este cambio de paradigma, que supuso, de algún modo, el paso de la Baja a la Alta Edad Media, hizo que la nueva iglesia de París se concibiera como un gran monumento que reflejara el crecimiento de la ciudad. Es decir, que se impusieran los discursos estéticos del Gótico, sus grandes dimensiones y sus detalles que, a la postre, la convirtieron en un edificio único como sus dos grandes torres o su nave central. También trajo consigo un nombre, el de Jean de Chelles, considerado el primer arquitecto de esta maravilla.

 

iStock-643678594. Historia de Francia

HISTORIA DE FRANCIA

Con los pasos de los siglos, Notre Dame se convirtió en historia viva del país al ser testigo de los grandes vaivenes religiosos y políticos que vivió Francia a lo largo de la Edad Moderna. No en vano, en 1548 fue atacada por los hugonotes quienes consideraban que sus detalladas esculturas eran un ejercicio de idolatría desmesurada. Finalmente, durante la Revolución Francesa en 1793, la catedral fue desacralizada, mutilada y transformada en un espacio dedicado al culto de la razón.

 

iStock-639814480. El triunfo del Romanticismo

EL TRIUNFO DEL ROMANTICISMO

Dos nombres cambiaron, para siempre, el devenir de esta gran iglesia. Por un lado, Victor Hugo conmocionó a toda Francia cuando publicó, en 1831, El Jorobado de Notre Dame, una novela que no solo cosechó un éxito tremendo, también fue un acicate para la restauración del templo.

 

iStock-174855194. A gusto de Viollet-Le-Duc

A GUSTO DE VIOLLET-LE-DUC

El segundo fue Eugéne Viollet-Le-Duc, el gran arquitecto rehabilitador de Francia, responsable de maravillas como Carcasona y poseedor de un estilo un tanto libre a la hora de rediseñar monumentos medievales. Eso sí, sin su disoluta profesionalidad no se comprendería lo que es esta obra, ya que él le añadió gárgolas, transformó los arbotantes, levantó la aguja (destruida por el incendio del pasado 15 de abril de 2019) y demolió los edificios circundantes para darle ese aire regio y monumental que desde entonces ha conservado.

 

iStock-638561256. Epicentro turístico

EPICENTRO TURÍSTICO

Más allá de los datos que oscilan entre los 12 y 14 millones de visitantes al año, el papel de este monumento en el París turístico contemporáneo es crucial. Una demostración de ello eran las visitas guiadas gratuitas que, casi diariamente, se ofrecían en hasta ocho idiomas diferentes para poner en relieve su importancia y su gloria. Además, fue una de las iglesias pioneras en ofrecer tours por sus torres pasadizos altos con un coste añadido (de 10€), demostrando que se podía rentabilizar su fama sin traicionar el espíritu religioso y de acogida con el que se levantó.

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