Noruega: La conquista del Cabo Norte… ¡En moto!

O cómo llegar hasta el fin septentrional de Europa disfrutando de carreteras, paisajes y curvas.

 

Pero antes, los preparativos…

PERO ANTES, LOS PREPARATIVOS…

En este caso, los preparativos van a cobrar algo más de protagonismo y en la check list no debe faltar tampoco alguna corona sueca y corona noruega a pesar, evidentemente, de la posibilidad de pagar con la tarjeta. Tampoco  hay que olvidar que conforme se atraviese Europa la temperatura irá bajando hasta poder rodar por Escandinavia en verano con el mercurio por debajo los 10 grados, y eso que es verano… Con la ruta cargada en el navegador o en el Tripy pondremos rumbo a la aventura prestando especial atención a los radares y a las limitaciones de velocidad porque en Suecia, por ejemplo, la velocidad máxima por autopista es de 100 km/h y las multas son realmente caras.

 

De '0'slo a 100

DE ‘0’SLO A 100

Si Suecia marca el punto de inflexión de la ruta, es de Oslo ‘hacia arriba’ es cuando llega la auténtica aventura. Se pasa por poblaciones encantadoras como Fosnavag, mientras que bosques interminables y grandes lagos dan forma a un telón de fondo donde la nieve recuerda al motorista lo lejos que está de su casa. Las casas típicas de la zona dibujan un paisaje singular conforme pasan los kilómetros. Galdhøpiggen y sus 2.469 metros de altura regalan al viajero ‘ollar’ el punto más alto de Noruega.

 

Esta carretera bien vale un desvío

ESTA CARRETERA BIEN VALE UN DESVÍO

Localidades como Fosnavag y la conocida Trondheim brindan un trayecto embelesador por unas carreteras costeras antes que tener que empezar a encadenar la moto y el ferry. En el noroeste aguarda la Carretera del Atlántico, conocida como ‘la construcción del siglo’ por los noruegos, y todo un espectáculo de ingeniería y naturaleza por sus puentes y grandes desniveles. Así y todo, la vía más rápida que une Oslo con Cabo Norte es la E-6 y el camino más corto, si se prefiere.

 

Meca del mototurismo. Mototurismo de isla en isla

MOTOTURISMO DE ISLA EN ISLA

Si se prosigue bordeando la costa desde Kristiansund, todavía quedarán varios días de ruta, de un viaje de descubrimiento de un rincón del planeta de una belleza salvaje. Las islas Lofoten, referencia para los amantes del esquí de montaña y del surf, llegan de camino. Viento, agua y frío pueden ser compañeros de viaje asiduos en estos lares que van regalando unas instantáneas únicas.

 

Un último 'saltito’

UN ÚLTIMO ‘SALTITO’

El panorama empieza a cambiar y se vuelve más agreste conforme se alcanza Honningsvåg, la población más septentrional de Europa. De allí, solo queda un paseo costeando hasta Nordkapp, en la Isla de Magerøya, donde el cartel de ‘Nordkapp’ y la escultura metálica de un globo terráqueo, además del centro turístico, sirven de ‘baliza’ de fin de viaje. Cabo Norte en moto ya es una realidad.

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