Libros: El París de Julio Cortázar

Trazamos una rayuela por varios de los lugares de la capital francesa que constituyeron el universo personal del escritor

 

Notre Dame. El París de Julio Cortázar.

El París de Julio Cortázar.

Julio Cortázar llegó a París en 1951. Tenía 37 años y no podía imaginar lo que el destino le depararía como escritor. La ciudad le atrapó para siempre. Le entusiasmaba la catedral de Notre-Dame y solía pasarse horas contemplándola desde diferentes panorámicas. De noche, iluminada, es un espectáculo que todo el mundo debería contemplar al menos una vez en la vida.

 

Ambiente en la ribera del Sena

Ambiente en la ribera del Sena

A Julio Cortázar también le encantaba caminar por la orilla izquierda del Sena, parando a mirar en los puestos de los bouquinistes (los vendedores de libros usados).

 

Pont des Arts. El Pont des Arts

El Pont des Arts

“¿Encontraría a La Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti”, así comienza el capítulo uno de Rayuela. El Quai de Conti es un lugar céntrico de París, muy transitado porque cerca está el Pont des Arts, lugar de paso para llegar al Museo del Louvre y mirador excepcional sobre el Sena.

 

Galerie Vivienne

Galerie Vivienne

Uno de los rincones favoritos de Julio Cortázar era la Galería Vivienne, en la zona de la Place Notre Dame des Victoires. Solía pasearse por esta galería porque según dijo en ella sentía el espíritu de París de 1870.

 

tumba-cortázar. Tumba de Julio Cortázar

Tumba de Julio Cortázar

La tumba de Julio Cortázar está en el cementerio Montparnasse. Está enterrado junto a las dos mujeres que le acompañaron en vida, Aurora Bernárdez y Carol Dunlop. En la lápida, una rayuela eterna, siempre hay recuerdos y notas que aún hoy en día le dejan sus lectores.

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