America: Alaska, la última frontera de América del Norte

Juneau es la capital de Alaska y, debido a su aislamiento, también el mejor comienzo de un viaje a estas latitudes

Encajada entre las aguas y la cordillera costera, Juneau es una de esas extrañas urbes a las que no se llega por tierra, como si quisiera proteger sus misterios. Gracias a que la isla Douglas la defiende de las gélidas corrientes del océano, la fría monotonía del invierno se hace más llevadera para las 30.000 personas que viven aquí todo el año. Caminar por sus callejuelas de coloridas casas de madera y edificios firmes produce la extraña sensación de haber viajado a otro tiempo, una mezcla de presente y de los días de euforia exploradora.

En 1880 Richard Harris y Joseph Juneau descubrieron oro en una zona de bosques e islas que pronto comenzó a ser habitada. Igual que otras ciudades de Alaska, Juneau nació de la mano de mineros que buscaban fortuna y fama eterna. La población llevó otros nombres hasta que el propio Joseph Juneau reclamó que fuera el suyo el que perdurara para la posteridad; el hallazgo había sido histórico y la comunidad accedió. Aquel descubrimiento fue el preámbulo de la Fiebre del Oro, que estallaría dos décadas después en el interior de Alaska, la región estadounidense que se estira hacia el norte desgajada del resto del país. Como curiosidad queda el dato del verano de 1897, cuando la ciudad de Juneau se colapsó de viajeros que hacían escala en su aventura en pos del oro del río Yukón.

Igual que otras ciudades de Alaska, Juneau nació de la mano de mineros que buscaban fortuna y fama eterna

 

Monte Denali - Alaska. Monte Denali

Monte Denali

Alaska es un territorio de suaves ondulaciones heladas que se dejan ver desde la distancia. Como los 6.190 metros del Denali –en 2015 recuperó su nombre tradicional indio, “el Grande”, en sustitución del de MacKinley–, visibles desde Anchorage. Es el pico más alto de Norteamérica.

 

Ballena en Alaska. El paisaje interior

El paisaje interior

Las islas e islotes de la costa sur forman un conjunto de canales que, entre mayo y septiembre, frecuentan orcas y ballenas jorobadas como la de esta foto. Glacier Bay puede explorarse en embarcaciones más pequeñas que parten de la cercana población de Gustavus, accesible desde Juneau tras un breve vuelo en avioneta.

 

Aguila - Alaska. Águila calva en el Chilkat Bald Eagle Reserve

Águila calva en el Chilkat Bald Eagle Reserve

Creada en 1982, esta reserva vela por la conservación del hábitat natural de las águilas calvas. Los ríos Chilkat, Kleheni y Tsirku, que confluyen en la reserva, son también el hábitat de los salmones naturales, un espacio protegido por la misma reserva.

 

Ketchikan - Alaska. Ketchikan

Ketchikan

Esta población situada al sur de Juneau es uno de los mejores accesos a la extensa masa boscosa del Tongass National Forest.

 

Glaciar Matanuska - Alaska. Glaciar Matanuska

Glaciar Matanuska

Con 43 kilómetros de largo y 4,6 de ancho, se localiza a solo 2 horas en coche de Anchorage. Es uno de los glaciares más accesibles del territorio de Alaska. Tras acceder al Parque Nacional que lo protege, el visitante podrá descubrirlo por su propio pie.

 

Glaciar Mendenhall - Alaska. Gruta en el glaciar Mendenhall, en las afueras de Juneau

Gruta en el glaciar Mendenhall, en las afueras de Juneau

Además de su fácil acceso por tierra, una de sus mayores particularidades son los túneles que surcan su interior. Los tonos azulados de las cuevas ofrecen un espectáculo a las órdenes de una luz de otro mundo, y el goteo del agua resuena en el silencio mientras caminamos bajo sus bóvedas rugosas.

 

Parque Nacional Fiordos de Kenai

Parque Nacional Fiordos de Kenai

Sus 2.460 km2 abarcan una zona de fiordos y glaciares que desaguan en el golfo de Alaska. La península de Kenai, accesible desde Anchorage por la Sterling Highway, se descuelga frente a la isla de Kodiak. En la fotografía se distingue el glaciar Exit.

 

Casa Totem - Alaska. Casa Totem

Casa Totem

Tótems: historias indias grabadas en madera

Cuenta una leyenda tlingit que el pájaro-trueno luchó contra la malvada ballena, la sacó del agua y la venció. Esta historia es una de las que recogen los totems del Totem Bight State Park, en Ketchikan, una reserva de bosques al borde del mar que preserva 14 de estos postes tallados y la Clan House, una casa comunal en la que vivían entre 30 y 50 personas. Los totems se instalaban a la entrada del poblado y servían para explicar mitos sobre el origen del clan, para homenajear a miembros de la tribu, recordar eventos (fiestas, enlaces, muertes…) o como testimonio de agravios. Elaborados con cedro rojo, de una sola pieza, solo se pintaban los detalles. Se utilizaban 4 colores (negro, rojo, azul turquesa y blanco), extraídos de minerales y de conchas, que se emulsionaban con aceite de huevas de salmón.

 

Parque Nacional Denali

Parque Nacional Denali

El pico más alto de Norteamérica es el corazón de esta reserva de 20.000 km2. Se puede avistar a lo largo de diversos itinerarios.

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